¿Cuánto quiero compartir?
Compartir mucho no es algo vergonzoso. Estas preguntas te ayudan a decidir lo que quieres contar, y a quién.
¿Confío en esta persona?
¿La relación es recíproca?
¿Esta persona también comparte información personal conmigo?
¿Me sentiría cómodo/a si esta información se repitiera?
¿Estoy compartiendo porque quiero o porque estoy nervioso/a?
¿Esta es una relación personal o profesional?